mosquitos

Los mosquitos suelen ensañarse más con los niños, pues no son conscientes de su presencia y son más propensos a sufrir las picaduras de estos insectos. En la mayoría de veces no provocan lesiones importantes, pero pueden producir irritaciones, infecciones, y en los casos más graves, reacciones alérgicas peligrosas. Para evitar que esto ocurra, basta con seguir algunos consejos y tomar ciertas precauciones.

La Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) recomienda utilizar ropa de algodón, larga, aunque fresca, y de colores discretos.

Los mosquitos se sienten atraídos por los colores vivos, especialmente por el amarillo. Es conveniente, además, no poner a los pequeños perfumes o desodorantes fuertes; atraen a los insectos, y aparte, pueden ser malos para nuestra piel.

Cómo combatir los mosquitos

Una buena idea es usar repelentes, pero cuidado, es mejor que no se apliquen en niños menores de 2 años, ya que su piel es muy delicada. Hay productos específicos para estas edades, como los parches, que se pueden pegar en zonas fuera de su alcance, para que no se los quiten. Esto es para los repelentes, necesarios fuera de casa, pero dentro de ella es buena idea optar por una variante eléctrica en la habitación o estancias en las que el niño pase más tiempo.

Que la casa esté limpia y ventilada evita que los mosquitos se sientan atraídos por el olor que desprenden los desperdicios o la basura.

Hay cuestiones que no se deben pasar por alto. En el coche también hay que prestar atención y vigilar que no haya ningún insecto antes de iniciar la marcha. No solo por prevenir picaduras, sino por seguridad. Cualquier distracción es un peligro al volante. Si en el hogar no se dispone de aire acondicionado, es conveniente poner una mosquitera en la cuna o cama del pequeño, aunque también se pueden poner en las ventanas.

Si aún teniendo en cuenta estos consejos es imposible evitar la picadura, hay que impedir que el niño se rasque, si no, puede infectarse; es fácil aliviar el picor con una loción de calamina o masajeando la zona con hielo envuelto en un trapo. Cuando la reacción sea demasiado fuerte, esto suele suceder a personas con pieles atópicas (hay que explicar lo que es la piel atópica), hay que acudir al médico para que recete un antihistamínico o lo que sea conveniente. Por lo general, a los niños no les gusta ir al Centro de Salud, pero una picadura mal atajada puede complicarse. Además, en caso de duda, siempre se puede recurrir al farmacéutico.

Write a comment:

Your email address will not be published.

46 + = 52

Curbelo Salud. 2018 © Copyright